Hacía tiempo
que quería escribir sobre mi aventura taiwanesa, de hace ya casi dos años y, con
este blog voy a tener la oportunidad. Antes de comenzar, dejar claro que sólo
tuvo la oportunidad de visitar la capital de Taiwán durante dos días, pero
reconozco que ha sido uno de los viajes en solitario más exótico que he
realizado. Recuerdo que hacía un calor húmedo especial (ese que sientes cuando
llegas a una isla cercana al ecuador) y la gran polución, que es uno de los
principales problemas de esta ciudad, además del caos circulatorio.
La isla de
Taiwán (antigua Formosa) está situada en un lugar estratégico entre China y
Japón y su soberanía ha sido motivo de discusión durante el transcurso de
numerosas guerras. Recientemente, durante la Segunda Guerra Mundial, fue
invadida por Japón (de quienes conservan todavía gran influencia), aunque ahora
teóricamente pertenece a China. Digo TEÓRICAMENTE. Y lo digo porque ni se os
ocurra mencionar el tema con los taiwaneses, porque realmente son
independientes (moneda, pasaportes, controles de inmigración, política
exterior… son propios).
1.- Acceso y transporte.
La única forma
lógica de llegar al país es en avión (los barcos son muy caros y tardan
semanas) y la compañía más barata es China Airlines, con base en el aeropuerto
de Taoyuán, a unos 40 kilómetros al oeste de la capital, Taipei. Eso sí, para
que los vuelos os salgan baratos y, sobre todo, haya plazas, tenéis que
reservar con mucha antelación (un mínimo de 3 meses). Las salidas son desde
Amsterdam, Roma y Viena, aunque lo más económico es volar desde Amsterdam
(desde España hay vuelos baratos a Amsterdam con Transavia, Vueling y, a veces,
KLM). El precio de los billetes ronda los 450-500€ ida y vuelta, a lo que hay
que sumarle los vuelos desde España (a unos 45-75€ ida y vuelta hasta
Amsterdam). Más información en: http://www.china-airlines.com/en/index.html
Una vez allí
os recomiendo que uséis el transporte público lo menos posible, pues lo más
probable es que os perdáis, algo que es casi seguro si no habláis nada de
chino, pues muy poca gente habla inglés y los carteles están en chino en todos
sitios (a excepción del aeropuerto y sus cercanías).
El taxi es un
medio de transporte relativamente barato, teniendo en cuenta que 1 dólar
taiwanés son 0,02€. A mí me cobraron 350$ por un trayecto de unos 50 kilómetros
(del aeropuerto al hostal), lo que equivale a unos 7€. Eso sí, es MUY
IMPORTANTE que fijes el precio del sitio donde te va a llevar ANTES de subirte;
en caso contrario y con tu cara de europeo, te pueden estafar. Por otra parte,
lleva el sitio escrito en chino en un papel: ningún taxista entiende nada en
inglés, salvo “airport”.
2.- Documentación necesaria.
Sólo te hace
falta el pasaporte para entrar en país. No es necesario demostrar nada más, ni
te van a preguntar nada más. El sistema sanitario es muy bueno, pero de pago
para nosotros, con lo que deberás haber contratado un seguro lo más amplio
posible de asistencia sanitaria y de repatriación. No hay vacunas obligatorias.
Si piensas
conducir, debes saber que se circula por la derecha, aunque no es nada
recomendable si no sabes hablar chino muy bien, porque el contracto se hace en
este idioma (y los empleados no suelen hablar inglés) y, además, toda la
información en la carretera está en caracteres chinos. Si pese a mis
recomendaciones te animas a alquilar un coche, debes saber que es obligatorio
el Permiso Internacional de Conducir, que se obtiene en la oficina más cercana
de la DGT por un precio de 10€, válido durante 1 año.
En cuanto al
dinero: el dólar taiwanés no es posible cambiarlo en España. Sin embargo, a la
llegada al aeropuerto hay muchas oficinas de cambio, con cartelitos donde
ofrecen “las mejores ofertas”. Lleva apuntado el cambio del día anterior desde
casa para que no intenten timarte, pues más de uno lo intenta. Es importante
que cambies más dinero del que vas a llevar porque la mayoría de las tarjetas
de crédito y débito europeas no funcionan en Taiwán. Si te sobra algo, puedes
cambiarlo antes de salir del país, pero sólo si son billetes.
3.- Alojamiento.
Hay dos tipos
de alojamientos: estilo oriental en barrios relativamente humildes y
tradicionales o estilo occidental en grandes rascacielos. Los primeros tienen
buenos precios aunque puedes encontrarte choques culturales importantes
(ausencia de sillas, ausencia de WC como tal, ausencia de camas, ausencia de
aire acondicionado); a cambio, te suelen ofrecer comida gratis incluida
(fideos, arroces…) y salen a 3-10€ por noche. En cambio, en los hoteles
occidentales te sentirás “como en casa”, pero es como ir a Taiwán sin estar en
Taiwán: te servirán comida occidental (previo pago), tendrás el mobiliario
occidental y el precio también será más occidental: más de 80€ por noche.
Además, recuerdo
que es necesario un adaptador asiático si vais a usar los enchufes del
alojamiento donde os quedéis (sea occidental u oriental).
4.- Comidas.
La comida
taiwanesa no suele tener sabores muy fuertes (de hecho, para mi gusto,
directamente no tiene sabor). Con esto quiero decir que no es para nada
picante, al menos lo que yo probé. El almuerzo es sobre las 11-12 y la cena es
sobre las 18-19. Si coméis sólo comida oriental, os puede salir casi regalada:
platos de fideos a 25$ (60 céntimos), platos de arroz con pescado por 40$ (1€),
platos de carne recién preparada (esa sí que estaba algo picante) a 30$ (75
céntimos).
En cambio, si
os ponéis exquisitos comiendo cosas occidentales, como bocadillos, pizzas,
ciertas carnes y pescados, precocinados… os puede salir carísimo. Por ejemplo,
yo el primer día que estuve me pedí un bocadillo al lado la zona de negocios de
la ciudad, con una botella de agua y me costó 250$ (unos 6€). Os podéis
imaginar que cuando vi luego un enorme plato de fideos, con huevo duro por 20$,
incluyendo una fruta de postre, se me puso cara de tonto.
5.- Qué visitar y cuánto tiempo.
Como os dije
al principio, mi tiempo era muy limitado (2 días) y, además, con el jet-lag que
sufría, todo iba más lento en mi cabeza, pero os voy a recomendar tres sitios
que debéis visitar sí o sí cuando vayáis a Taipei. No obstante, para más
información, podéis consultar la página web de turismo local: http://www.taipeitravel.net/es/
Taipei 101. Es un edificio
de 509 metros de altura y 101 pisos, famoso por ser uno de los más altos del
mundo y el que tiene el ascensor más rápido de todo el planeta (se te taponan
los oídos y todo). La entrada es relativamente económica (creo recordar que
costaba 500$: 13€) y desde allí se puede ver toda la ciudad y gran parte del
norte de la isla de Taiwán, si tienes la suerte de que haga buen tiempo y no
demasiada polución (yo tuve suerte, como veis en las fotos). De noche se
ilumina y en distintas festividades, como el Año Nuevo, se lanzan fuegos
artificiales desde allí.
Museo Nacional de Taiwán.
Está al lado de un parque y es un edificio con columnas en la entrada, de la
época colonial japonesa. En el interior se encuentran restos paleolíticos (que
no sé si son reales, aunque supongo que sí) y hay alguna que otra exposición
permanente muy interesante sobre la historia de Taiwán. El precio es de 100$
(2,50€), aunque hay descuentos para estudiantes, con lo que a mí me salió casi
gratis al cambio.
Edificio en memoria de Dr. Sun
Yat-Sen. Este hombre fue el “padre” de la República de China, que es el
nombre oficial del Estado de Taiwán, y se construyó este edificio impresionante
en su honor hace unas décadas, en conmemoración del 100 aniversario de su
nacimiento. Está rodeado de jardines y tiene unas explanadas enormes alrededor,
donde se hacen distintas ceremonias. Es gratuito (creo que no me colé, aunque
todavía sigo sin saberlo) y te hacen una visita guiada en inglés, en chino o
japonés. Tenéis más información en el siguiente vídeo.
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