dimarts, 19 d’agost del 2014

Reino Unido II: noroeste de Inglaterra e Isla de Man.

Si el sur ya os enseñé que era muy verde, esta zona tampoco está mal si buscas adentrarte en la Inglaterra profunda, aunque aquí encontramos también algunas de las ciudades más pobladas y cosmopolitas del país. Para situarnos, estamos cerca de la frontera con Escocia y al lado también queda el norte del país de Gales, como podéis ver en este mapa.



1.- Acceso y transporte.

Lo más recomendable y rápido es viajar en avión. Desde España se tardan entre 2 y 4 horas dependiendo de dónde viváis y Ryanair vuela a Liverpool (desde Reus, Barcelona, Palma, Málaga, Alicante y muchos aeropuertos canarios, por entre 60 y 100€, ida y vuelta), a Manchester (desde todos los aeropuertos anteriores, además de Madrid, Murcia, Ibiza o Valencia, aunque suele salir ligeramente más caro, debido a las tasas). Para los vascos, Easyjet vuela desde Bilbao por precios muy económicos (no olvidéis reservar con mucha antelación). Si queréis ir a la Isla de Man, lo más barato en este caso es volar con Flybe (compañía de bajo coste británica) en un avión de turbohélice por, aproximadamente 35-40 libras, ida y vuelta: http://www.flybe.com/

Si voláis a Manchester, desde el aeropuerto hay trenes que te llevan al centro por 4 libras por trayecto (http://www.manchesterairport.co.uk/manweb.nsf/Content/train). Si vais a Liverpool, veréis un aeropuerto muy chulo, cuyo nombre está dedicado a John Lennon, pero donde no ha llegado todavía el tren a precios económicos. El bus que llega al centro cuesta unas 4 libras y los horarios no son todo lo amplios que deberían ser. Tenéis más información en: http://www.liverpoolairport.com/airport-information/getting-to-from-the-airport/bus/. En todo caso, ni se os ocurra tomar un taxi como hicimos nosotros (qué inocentes) porque el trayecto te puede salir por el módico precio de 50-60 libras.

En cuanto a los desplazamientos internos, como siempre en Reino Unido, la red de ferrocarril es maravillosa y los precios no son asequibles, pero es lo mejor que hay. Sacar los billetes con antelación no suele mejorar demasiado el precio. Por si queréis echar un vistazo: http://www.nationalrail.co.uk/

2.- Alojamiento.

No pretendas alojarte en el centro de la ciudad: es más caro, hay más ruido de noche y engordas (de no caminar tanto como si te alojaras un poco más lejos). Puedes buscar en las webs habituales (Booking, Trivago, Hostel Bookers, Hostel World…) y os recomiendo hacerlo con tiempo porque los precios suelen subir si te acercas demasiado a la fecha del viaje. No obstante, es muy complicado encontrar algo por menos de 40 libras por noche, que puede reducirse algo si sois grupos grandes y podéis encontrar una “habitación-patera” en algún albergue juvenil.

Como siempre, revisad la hora de admisión, pues algunos vuelos baratos llegan a altas horas de la madrugada y no es muy agradable empezar las vacaciones durmiendo en la calle (o en el aeropuerto).

3.- Qué visitar y cuánto tiempo.

Empecemos con el debate sobre el tiempo. Para verlo todo con detalle, haría falta 15 días, pero si vais a ver sólo lo imprescindible, se puede acortar a una semana. Concretamente, en esta entrada vamos a centrarnos en 4 lugares, cada uno con su encanto y un toque diferencial:



Liverpool. Esta moderna y cosmopolita ciudad costera es conocida sobre todo por ser la cuna de The Beatles y, de hecho, como ya he comentado, el aeropuerto de la ciudad se llama John Lennon y hay esculturas suyas por toda la ciudad. El centro es muy moderno, con algún rascacielos y merece la pena darse un paseo tranquilo, al igual que por la zona del puerto, desde donde hay magníficas vistas al mar (y río Mersey). Cerca está Cavern Club, el lugar donde comenzó la Beatlemanía (y sigue) y puedes escuchar música en directo y tomarte unas cervezas por 5 libras. Cerca también hay museos dedicados a la famosa banda británica donde puedes comprar algunos recuerdos.



Algo más alejado del centro de la ciudad está Chinatown y algún que otro cementerio. Además, hay magníficos parques, como Stanley Park, la famosa zona verde que separa los estadios de los dos principales equipos de fútbol de la ciudad: Liverpool y el Everton (hay ambientazo los días de derbi). Si os gusta el fútbol, podéis visitar los dos estadios pagando una entrada que suele oscilar entre 15-20 libras.



Por último, no olvidéis que estáis en Inglaterra y aunque las fiestas comienzan sobre las 8 de la tarde y acaban sobre las 3 de la madrugada, disfrutad del loco ambiente nocturno por las calles del centro de la ciudad. A lo mejor ligáis con alguien y tenéis hijos británicos (o tal vez no).

















Manchester. Incluso más cosmopolita que Liverpool, pero sin mar y sin Beatles; conclusión: no tiene demasiadas cosas que ver. No obstante, por destacar algunas, os recomiendo: Chinatown, la catedral, la plaza del ayuntamiento y unos canales muy chulos por donde pasear. Al igual que en Liverpool, hay dos equipos de fútbol importantes (Manchester City y Manchester United), cuyos estadios están en extremos opuestos de la ciudad y se pueden visitar (e incluso, si vais en día de partido, podéis asistir), aunque ya os digo que la opción futbolística sale cara. El transporte de Liverpool a Manchester sale a unas 8 libras ida y vuelta. Aquí tenéis un mapa útil, aunque lo más recomendado es ir a  visitar la oficina de turismo del centro de la ciudad: http://www.visitmanchester.com/media/718221/city_map_2012_reprint_2_-_lisa_map.pdf


  



Chester. El tren desde Liverpool cuesta unas 14 libras (ida y vuelta) y tarda algo menos de una hora. Es un pueblo precioso cercano a la frontera con Gales y, mientras que en Liverpool y Manchester os surgís en un mar de culturas, podríamos decir que Chester es “más British”. Tenéis que visitar sus parques, el río Dee, la catedral y el centro. Y bueno, cuando estéis allí recordad que es una de las ciudades donde más se conserva el legado romano de toda Inglaterra. Por último, hay algunas calles comerciales del centro que pueden estar interesantes para comprar algún recuerdo, ropa, etc…



Isla de Man. Está situada entre Gran Bretaña e Irlanda y es relativamente independiente desde el punto de vista administrativo de Inglaterra. Sin embargo, como curiosidad, esta isla no pertenece a la Unión Europea y sus ciudadanos no tienen ciertos derechos que otorga la ciudadanía europea. Es una zona típicamente celta, con raíces muy irlandesas y se puede llegar desde el aeropuerto de Liverpool con Flybe por unas 40 libras, lo cual es recomendable para darle un toque verde y relajante a nuestro viaje por el noroeste de Inglaterra. Si vais, os recomiendo una estancia mínima de 4 días y, si es posible, alquilar un coche para disfrutar lo máximo posible de la experiencia. Tenéis más información en la siguiente página web: http://www.visitisleofman.com/




Pd.: aplicable a todos los viajes a Reino Unido: ¡¡hay que llevar adaptadores de enchufes o comprarlos allí!! En caso contrario, ningún aparato electrónico se puede usar allí, pues el número de clavijas es diferente. 


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