Noruega es un
país verde y, a la vez, muy blanco. Junto con Islandia, Groenlandia y Nueva
Zelanda, uno de los más naturales y menos masificados del mundo. No obstante,
el cambio climático está haciendo acto de aparición por estas latitudes y si
vas en verano (que es lo más recomendable) es más normal ver más verde que
blanco. Es un sitio ideal para relajarse y disfrutar de la naturaleza, para
hacer grandes caminatas y dormir en cabañas de madera, a la orilla de un lago
glaciar. Empezamos con esta entrada del blog, cuando se cumple casi un año de
nuestra aventura noruega.
Noruega es un
país del norte de Europa, que forma parte del espacio Schengen, pero no es
miembro de la Unión Europea (justo al contrario que Reino Unido). No obstante,
mantiene un trato económico especial con los países europeos de la UE, pero no
tiene como moneda el euro, por ejemplo. La lengua es el noruego, aunque casi
toda la población habla y escribe en inglés casi como si fueran nativos, con lo
que no tendrás ningún problema de comunicación durante tu estancia.
1.- Acceso y transporte.
La aerolínea
más barata que vuela a Noruega es Ryanair, aunque sólo lo hace en verano, con
vuelos por 45-70€ (ida y vuelta) desde Málaga, Madrid, Alicante, Palma y varios
destinos canarios. Los aeropuertos de llegada son Moss-Rygge (a unos 50
kilómetros al sudeste Oslo), Torp (a unos 50 kilómetros al suroeste de Oslo) y
Haugesund (entre Stavanger y Bergen). Los dos primeros están muy bien
comunicados mediante transporte público (tren y bus), mientras que Haugesund,
además de estar poco comunicado con las grandes ciudades, suele tener menos
ofertas en cuanto al precio de los vuelos.
Una vez allí,
lo más recomendable es alquilar un coche en alguna compañía, teniendo en cuenta
contratar seguro a todo riesgo (puede pasar cualquier cosa por allí) y, si es posible,
GPS (nosotros no lo contratamos y nos volvimos locos con los mapas, aunque
nunca nos perdimos). Es caro, no lo voy a negar, pero si viajáis en grupo de 4
ó 5 personas, sale más económico, ya que se pueden compartir los gastos de
combustible y de peajes (que abundan por todas las carreteras y son muy caros).
Además, NO os saltéis los límites de velocidad NUNCA, porque son muy bajos (no
se pueden superar nunca los 90 km/h) y las multas muy elevadas (hasta 3000€).
Por otra parte, debéis saber que es OBLIGATORIO tener encendidas las luces
durante todo el día, por mucho sol que haga (también multan por ello) y, en
invierno, es obligatorio llevar cadenas (y saber ponerlas, claro).
Por otra
parte, Noruega es un país lleno de fiordos y muchas zonas carecen de carreteras
que las conecten, con lo cual será muy normal que en vuestra ruta tengáis que
usar más de un ferry. No suelen ser muy caros (del orden de 15-30€ normalmente,
por coche y tres personas), pero tienen horarios bien establecidos, con lo que
conviene informarse previamente.
2.- Documentación necesaria.
Como acabo de
decir, Noruega no es de la UE pero pertenece al espacio de libre circulación
europeo, con lo que sólo es necesario llevar el DNI en vigor con un mínimo de 6
meses de caducidad en el momento de entrada. No obstante, es recomendable
llevar el pasaporte.
Según el
Ministerio de Asunto Exteriores español, es necesario el Carnet de Conducir
Internacional para alquilar un coche allí, aunque lo cierto es que a nosotros
nunca nos lo pidieron.
Por otra
parte, debes viajar con la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) para poder utilizar
el sistema público de salud noruego, que es de una calidad excelente. Se puede
solicitar en esta página web: https://sede.seg-social.gob.es/Sede_1/ServiciosenLinea/Ciudadanos/232000
y tiene una duración de 2 años.
En cuanto a la
moneda oficial, es la corona noruega. El cambio aproximado es 1€= 8,2 NOK,
aunque debes saber que el precio de absolutamente todo es desorbitado. El
cambio lo puedes realizar en tu banco, aunque también es posible cambiar en el
país.
3.- Alojamiento.
Es casi
imposible (salvo que tengas una fortuna en un paraíso fiscal) quedarte a dormir
en un hostal u hotel barato en Noruega: no existen. El mínimo que conseguimos
encontrar por noche en este tipo de alojamientos fue de 120-150€. Así que
optamos por el plan B: cabañas perdidas por la montaña. Pagamos entre 550-750
NOK (65-90€) por el alquiler de una cabaña para 3-4 personas por noche, con lo
cual nos salía a unos 25€ por persona y noche (algo más asequible que el
hostal, claro).
No obstante,
tenéis que reservar con cierta antelación y preguntar cosas tan básicas como si
tienen agua (algunas no tenían y debías ir a buscarla a otro sitio), si te
ponen sábanas (lo más normal era que no tuvieran) o si tiene cocina (algo
importante para hacerte tu propia comida y ahorrar). No suelen tener ducha y a veces, tuvimos que pagar 10 NOK adicionales por cada ducha de 5 minutos de agua caliente.
4.- Comidas.
El salmón es
quizás el plato más típico de Noruega, ¿verdad? Pues si vas, es muy probable
que no puedas permitirte el lujo de comerlo (precios totalmente desorbitados).
Lo más recomendable es comer en pizzerías o sitios de comida barata y comprar
en los supermercados de pueblo, pero aunque hagas eso, los precios son muy
elevados. Algunos ejemplos: el litro de leche a 60 NOK (7€), el litro de agua a
35 NOK (3€) o los cereales del desayuno a 45 NOK (casi 5€). Lo más barato
suelen ser las verduras y la carne. El pescado es imposible de comprar (de
hecho, creo recordar que no comimos en la semana entera) y el agua mejor que
compres una botella o dos y las rellenes día a día con agua del grifo (que está
fresca y sabe muy bien).
5.- Qué visitar y cuánto tiempo.
Nosotros
estuvimos casi una semana y nos faltó tiempo para hacer muchas cosas, con lo
que recomiendo un mínimo de 10 días para ver bien el sur y poder hacer más
excursiones. En cuanto a la ruta que seguimos, es muy estándar, la que suelen
hacer la mayoría de viajeros que visitar esta zona y supone unos 1800
kilómetros de coche, usando 2-3 ferries.
Oslo. Es la capital de
Noruega y la ciudad más grande del país. Allí se encuentra la sede oficial de
la monarquía, el parlamento y la sede del gobierno. También es donde se entrega
el precio Nobel de la Paz y no os podéis ir sin dar un maravilloso paseo por el
puerto o ver el edificio nacional de la ópera y el ballet. Muy pintoresco
también son el ayuntamiento (al lado del puerto) y la Universidad de Oslo (al
lado del parlamento). Se puede visitar también el Centro de Estudio del
Holocausto, el Museo de Vikingos o el Museo del pueblo noruego.
Drammen. Precioso pueblo a
unos 25 kilómetros al suroeste de Oslo. Perfecto para pasear por las calles del
centro y por el río que lo recorre (el Drammenselva).
Subida al Preikestolen. Es
una de las excursiones más bonitas que se pueden hacer. Es una montaña de
relieve glaciar característico situada cerca de Tau y, arriba se llega a la
denominada “roca del púlpito”, desde donde se puede ver un fiordo
(Lysebotn-Forsand) precioso. El coche hay que dejarlo en un parking que cuesta
unos 100 NOK (12€) y la subida son unas 2 horas de camino bastante intenso:
recomendado ir en mangas cortas y ropa de deporte aunque parezca que hace algo
de frío. Por tanto, hay que planear dedicarle unas 5-6 horas en total a esta
excursión y comer arriba, por ejemplo, disfrutando de las vistas y reponiendo
fuerzas.
Stavanger. Es una ciudad portuaria
bastante típica. Recomiendo ver el puerto, dar un paseo por sus casas de madera
de colores o por el Byparken, una zona verde que tiene un lago en el centro.
Desde allí sale el ferry hacia Tau (desde donde se va al Preikestolen).
Bergen. Tras tomar algún
que otro ferry desde Stavanger y algo más al norte, se encuentra esta ciudad
que es la segunda más grande de Noruega, tras Oslo (tiene unos 260.000
habitantes). También es costera y está rodeada por los numerosos fiordos que
son característicos de toda la costa oeste del país. Destacaría el paseo por el
puerto (la lonja es espectacular) y la zona céntrica, con mercadillos y músicos
tocando distintos instrumentos. También os podéis perder por la zona
universitaria y todos los parques que la rodean.
Gol. Es un pueblo muy
pequeño cercano a Hol (donde también recomiendo ir) que es famoso por sus
pistas de esquí y, en verano, también por su iglesia de madera medieval del
siglo XII-XIII. Cuidado porque hay una réplica para turistas con un parque
temático. Insiste en ver la real (que además es gratis).
Naturaleza sin límites.
Por supuesto, la recomendación de alquilar un coche la realizo por el tipo de
país que es Noruega, así que aprovéchalo al máximo y párate en cualquier lago,
río, cascada o pueblo perdido que te guste, desconecta y sobre todo, ¡¡pásalo
lo mejor posible!!
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