Como comentamos
en la entrada anterior, Nueva Zelanda se divide en dos islas principales, que
son North Island y South Island (en esto no fueron muy imaginativos con los
nombres), además de numerosas islas. Pues bien, en esta segunda parte nos vamos
a centrar en la visita a la isla norte, a excepción de Auckland, que ya fue
tratada en profundidad: http://unplanetaporrecorrer.blogspot.com.es/2014/08/nueva-zelanda-i-auckland-y-alrededores.html
En cuanto a
accesos, transporte, documentación y alojamiento, os recomiendo también que os
leáis la información del post anterior, con lo que comenzaremos directamente a
descubrir los rincones más mágicos en los que estuve en esta zona de las
antípodas. La estancia mínima recomendada para ver la isla norte en todo su
esplendor es de 2-3 semanas (y una 4º semana para ver Auckland en condiciones). Tenéis
que tener en cuenta que la capital oficial de Nueva Zelanda, Wellington, que se
encuentra al sur de la isla norte no será mencionada aquí, ya que no tuve
tiempo para visitarla (otra vez será…).
Waipu. La carretera 1
atraviesa el país entero desde Invercargill hasta Cabo Reinga y es la que
tendremos que tomar hacia el norte de Auckland, atravesando el famoso puente de
Harbour para llegar a Waipu, nuestra primera parada en el camino, un pueblo que
se encuentra a unas 2 horas de Auckland. Esta fue una zona del país donde
llegaron en su mayoría escoceses (que no ingleses) y, de hecho, hay un museo en
el pueblo que recuerda su historia y donde se pueden comprar cosas típicas
escocesas. En la zona también se encuentran unas magníficas playas donde se
puede descansar y reponer energías y que están equipadas con zona de camping y
baños (muy limpios, por cierto).
Whangarei. Está a unos 30
minutos en coche desde Waipu y es una de las ciudades más grandes de Northland,
con unos 50 mil habitantes. No tiene demasiado que ver, salvo dos cosas: el
centro está lleno de tiendas donde se puede comprar de casi todo y, es muy
recomendable la visita al monte Parahaki, donde se encuentran uno de los
poblados maoríes más importantes de toda Nueva Zelanda. En las cercanías de la
ciudad también hay unas cascadas preciosas que se pueden visitar.
Bay of Islands y Paihia. Siguiendo por la misma
carretera y a una hora en coche desde Whangarei está Paihia, un pequeño pueblo
de pescadores, donde lo más interesante es Bay of Islands, desde donde está más
que recomendado ver el atardecer. Se pueden practicar deportes de agua,
especialmente en verano, cuando se llena de turistas de todo el país en busca
del sol que ofrece la zona. Impresiona la tonalidad de distintos azules de las
aguas, su limpieza y la buena conservación de las playas (prácticamente en
estado virgen, con bosques que llegan al agua). Es recomendable darse una
vuelta por los alrededores e ir descubriendo calas, cuevas, o darse un paseo
por los bosques cercanos, como es el caso de Puketi Kauri forest, que fue el
que visité yo.
Bahía de Whangaroa. Siguiendo
nuestro camino hacia el norte, en este caso por la carretera 10, nos
encontramos con esta entrada de agua. El paisaje es precioso y por la zona se
encuentran cascadas que están bien señalizadas y que conectan los ríos con el
mar.
Bahía de Rangaunu. Está situada
al comienzo de la península de Aupouri, que acaba en el cabo Reinga. Fue el
único lugar de Nueva Zelanda donde vi tortugas en la playa y es una zona muy
conservada, con numerosas especies de aves.
Cabo Reinga. Es el punto
más septentrional de Nueva Zelanda. Más allá se extiende el inmenso océano
Pacífico (al este) y el mar de Tasmania (al oeste). Debéis tener cuidado cuando
lo visitéis con dos detalles: sólo hay una gasolinera en toda la península de
Aupouri, con lo que si vais justos de combustible es muy recomendable repostar y
llenar el depósito al máximo; y, es precioso ver la puesta de sol, pero luego
no hay luces de farolas por ningún sitio, así que ojo y llevad linternas.
Coromandel. Ya no podemos
ir más hacia el norte, así que nos dirigimos ahora hacia el sur de Auckland, a
una península situada a casi 2 horas de la capital: la península de Coromandel.
Ya dijimos que Nueva Zelanda es una zona volcánica: pues bien, en Coromandel
eso llega al extremo, de modo que si cavas en la arena de la playa, sale agua
caliente. Yo no llevaba bañador porque era invierno, pero reconozco que no me
pude resistir a la tentación de meterme (vestido, eso sí) en el agujerito que
había cavado para probar esa agua a unos 40ºC. Así que, si vas sin bañador y en invierno, recomendable llevarse algo de ropa para cambiarse.
Rotorua. Es un pequeño
pueblo, dispuesto alrededor de un lago que está rodeado por un paseo marítimo. Además
de pasear por allí, también os recomiendo que visitéis los baños de barro y
agua geotermales que están justo al lado del lago y el museo, que se encuentra
en el centro del pueblo.
Taupo. A unos 30 minutos
en coche en dirección sur se encuentra este pueblo, similar al anterior en su
disposición: lago central (más bonito para mí que el de Rotorua) y las casas alrededor.
En la zona se encuentran distintos parques nacionales, donde se rodaron
multitud de escenas de las películas de ‘El Señor de los Anillos’ y están
llenos de ríos, cascadas, manantiales y, en definitiva, lo que todo viajero va
a buscar a Nueva Zelanda: naturaleza en estado puro.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada