Llega el
momento de viajar: haces las maletas esperando desconectar, ir a la ciudad
que soñaste visitar desde pequeño o conocer nuevas culturas. Hay muchos tipos
de viajes, pero siempre debes tener en cuenta las condiciones sanitarias del destino.
En esta entrada repasaremos unos sencillos consejos para que la enfermedad no
le gane a tus ganas de pasarlo bien.
1.- Cobertura
médica.
Las
condiciones sanitarias varían muchísimo según el destino que vayas a visitar,
pero en general, debes saber que, dentro de la Unión Europea tu asistencia
médica está asegurada. Para ello debes solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea
(TSE) gratuitamente a través de Internet en esta web: https://sede.seg-social.gob.es/Sede_1/Lanzadera/index.htm?URL=98
y, tras rellenar unos datos, te la enviarán a tu domicilio gratuitamente en
unos días. En algunos países te cobrarán las visitas y los medicamentos y
luego, te reembolsarán la cantidad en unos meses, mientras que, en otros, no te
pasarán ninguna factura.
En cambio, al
salir de la Unión Europea, la asistencia sanitaria no suele estar garantizada y
es necesario contratar un seguro de viajes (normalmente durante los días que
estés fuera). Algunas compañías aéreas lo ofertan junto con el billete por
precios económicos, incluyendo además la pérdida del equipaje o retraso y cancelaciones
de los vuelos que operan, aunque también se puede contratar con varias
aseguradoras: el precio oscila entre 2-5€ por persona y día y, la
cobertura ideal no debería ser menor a 120.000€ en gastos médicos, que incluyen
todo el material usado, gasto de personal y pruebas complementarias que sean
necesarias. En muchos países tendrás que pagar la estancia o visita médica por
adelantado y luego te devolverán el dinero. Estos seguros no suelen incluir el
gasto farmacéutico, que tendrás que costearte tú.
2.- Vacunaciones.
En muchos
países asiáticos, africanos y sudamericanos es necesario vacunarse contra ciertas
patologías endémicas, como el paludismo, la fiebre amarilla, fiebre tifoidea,
cólera, dengue, la malaria o la hepatitis A. Además, revisa tu cartilla de
vacunaciones, pues para entrar en algunos lugares es necesario haber sido
vacunado contra el tétanos y algunas enfermedades infecciosas incluidas en
nuestro calendario de vacunaciones.
Por tanto, lo
mejor cuando decidas viajar a cualquier lugar fuera de la Unión Europea es
consultar con tu médico de familia, que te dirá las vacunas que necesitas. Hay una
página web del Ministerio de Sanidad que contiene información interactiva por
países (recomendada especialmente también para profesionales médicos, cuando
necesiten aconsejar a sus pacientes): https://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPaises.do.
En caso de necesitar alguna vacuna, tu médico te enviará al centro de vacunación
internacional más cercano.
3.-
Recomendaciones generalizadas.
Generalizar
nunca es bueno, pero aquí van una serie de consejos que son útiles para evitar
la transmisión de dos grupos importantes de enfermedades que suelen producir al
viajar a países tropicales o subtropicales:
- Infecciones por transmisión fecal-oral. Nos referimos a enfermedades que se transmiten por tomar agua o alimentos contaminados cuando las condiciones higiénicas son malas. Se pueden evitar con un simple lavado de manos (que no consiste en echarte agua) y cocinando bien los alimentos antes de comerlos. En muchos países sólo se debe consumir agua embotellada. De esta forma se puede evitar la hepatitis A y E, el cólera o fiebre tifoidea.
- Zoonosis. Nos referimos a enfermedades que transmiten insectos o animales. Es el caso de la fiebre del Dengue, la fiebre amarilla, el paludismo o la fiebre del Nilo occidental (transmitida por mosquitos), la borreliosis, enfermedad de Lyme (cuyo vector son las garrapatas), la tripanosomiasis o enfermedad del sueño (transmitida por moscas) o la rabia (transmitida por murciélagos, perros o zorros). Para evitarlas, se recomienda usar repelentes de insectos y dormir con camas-mosquiteras.
Además, si
viajas en verano al sur de Chile y Argentina, al sur de Australia y a Nueva
Zelanda, es importante usar crema solar con alta protección frente a todos los
tipos de radiación ultravioleta, ya que la rotura parcial de la capa de ozono
en estas zonas del hemisferio sur puede producir quemaduras importantes en la
piel, además de aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel. También se debe
usar crema protectora en alta montaña.
Por último, en
este apartado cabe advertir a los pacientes con patología crónica de aparato
respiratorio y cardiovascular (EPOC, insuficiencia cardiaca…) de los riesgos de
subir a grandes alturas (por encima de los 4000 metros), en los sistemas
montañosos elevados, como Los Andes, Himalaya, Montañas Rocosas, Alpes, cordillera
de Alaska…
4.- Botiquín de
viaje.
Medicamentos
caros, urgencias fáciles de resolver a altas horas de la madrugada… Siempre es
necesario llevar un botiquín con todo lo necesario, que recomiendo que incluya
siempre: termómetro digital, tijeras, vendas, algodón, antiséptico, alcohol,
esparadrapo adhesivo, antidiarreicos (tipo loperamida), paracetamol o
ibuprofeno, antihistamínico para uso tópico, protector solar, repelente de
insectos, suero fisiológico…
Todo lo
anterior, excepto la loperamida, se puede comprar en farmacia sin necesidad de
receta médica. Por supuesto, en el caso de pacientes crónicos, deberán llevar
todos los medicamentos que necesiten usar y los medidores específicos (para
glucemia, presión arterial…).
En definitiva,
si quieres que tus viajes no se vean enturbiados por la enfermedad y no deseas,
ni mucho menos, que la cosa se complique, sigue estos consejos e infórmate
sobre la situación sanitaria antes de viajar, toma las medidas profilácticas
adecuadas y sé precavido. Si queréis tener más información sobre la
distribución de ciertas enfermedades infecciosas: https://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/salud/consejosViajero.htm
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