Turquía, un
país a medio camino entre Europa y Asia. En este capítulo visitamos una ciudad
dividida entre dos continentes, separados por el Estrecho del Bósforo, que une
el mar mediterráneo y el mar Negro; una de las ciudades más abiertas y
cosmopolitas de la zona: Estambul.
En principio,
reconozco que tenía algo de “respeto” por la zona en cuanto a la cuestión de
seguridad, pero cuando llegas al país y paseas por la ciudad, te das cuenta de
que los estándares occidentales están garantizados. La presencia policial no
sólo es abundante (especialmente en zonas turísticas y edificios oficiales),
sino que a veces, se torna excesiva para mi gusto, con despliegues desmesurados
de militares por las calles. Por cierto, si te encuentras de repente con una
manifestación con exceso de policía, mejor que vayas en sentido contrario si no
quieres buscar líos…
En cuanto al
idioma, los más jóvenes se relacionan perfectamente en inglés y la población de
origen kurdo (no sólo turcos, sino sirios o irakíes) también, además de ser
bastante simpáticos. En cambio, fuera de las zonas más turísticas, la población
de más edad suele hablar sólo en turco.
1.- Acceso y
transporte.
Estambul
cuenta con dos aeropuertos internacionales: uno al oeste de la ciudad (Ataturk),
donde vuela Iberia desde Madrid por tarifas económicas con un A319 (unos
130-150€ ida y vuelta, si se reserva con tiempo) y, otro al este (Sabiha Gökçen),
hasta donde vuela Pegasus Airlines desde Madrid y Barcelona en un B737-800 (por
65-95€ ida y vuelta, si se reserva con un mínimo de 4-5 meses de antelación).
Una vez en
Estambul, ambos aeropuertos disponen de un servicio 24 horas de autobuses que
conectan las terminales con el centro de la ciudad, concretamente, con la Plaza
Taksim. El precio es de 16 liras turcas – unos 5 euros- (cuando yo viajé) por
un trayecto de unas dos horas desde Sabiha Gökçen y poco más de 30 minutos
desde Ataturk.
Ya en la
ciudad, lo más conveniente es comprar una tarjeta recargable (Instabulkart)
para usar los tranvías, ferries, buses y teleféricos. Todo el transporte
público es realmente económico, aunque en el caso de los autobuses deberás
aprender que en hora punta puedes morir aplastado y que, lo divertido es subir
al bus cuando está en marcha.
2.- Documentación
necesaria.
Turquía no
forma parte de la Unión Europea, ni del espacio de movilidad europeo, con lo
que es preciso disponer de un pasaporte con una caducidad superior a 6 meses a
la entrada. Además, se debe obtener visado antes de viajar (que te pedirán en
la frontera, a la entrada y a la salida del país). Cuesta 20 USD, tiene una
validez de 6 meses desde la primera entrada y se obtiene en esta web: https://www.evisa.gov.tr/es/
La
moneda oficial es la lira turca y, dado que el cambio es favorable al euro, las
cosas nos parecerán relativamente económicas. Los mejores tipos de cambio si
quieres pagar en efectivo son los que hay en las casas de cambio de la Plaza
Taksim (nada de cambiar en el aeropuerto, salvo lo estrictamente necesario). La
mayoría de establecimientos aceptan tarjetas de crédito y débito y es
recomendable pagar de esta forma todo lo que sea posible.
No existen
acuerdos en materia sanitaria entre la Unión Europea y Turquía, con lo que es
recomendable contratar un seguro médico. No obstante, quizás no merezca la pena
para estar 5-6 días. Valora tú mismo el riesgo.
Los enchufes son de clavija europea, con lo que no es necesario portar
ningún tipo de adaptador.
3.- Alojamientos.
Los
alojamientos más económicos se localizan en la zona antigua (barrio de Fatih) y
en las inmediaciones de la plaza Taksim. No obstante, son las zonas más
turísticas y ruidosas, con lo cual hay que valorar la localización. Yo me quedé
en el barrio de Besiktas, una zona residencial, cercana al Bósforo, a unos
minutos en bus de Taksim y muy bien comunicada con el resto de la ciudad. No os
recomiendo alojaros en la zona asiática, ya que está lejos de toda zona
turística y necesitaréis usar ferries para cualquier desplazamiento.
4.- Comida.
La cocina
turca tiene un plato estrella y no es ningún mito: el kebab. Encontrarás
cientos de establecimientos de este tipo por toda la ciudad y precios bastante
económicos. También hay muchos restaurantes de comida rápida (sobre todo en los
alrededores de Taksim y en Fatih). El precio es similar al nuestro: unos 5-8€
por comida.
5.- Qué visitar y
cuánto tiempo.
Estambul se
puede conocer en 4-6 días. Si te quedas más tiempo, probablemente tengas la
tentación de ir a ciudades cercanas; en menos de 4 días, probablemente no
tengas la oportunidad de visitar los principales emplazamientos turísticos y te
quedarás con ganas de más. Yo destacaría los siguientes lugares:
Plaza Taksim y alrededores (Beyoglu).
La plaza Taksim se puede considerar el centro de la moderna Estambul. Allí
finalizan casi todas las líneas de transporte de la ciudad y se hizo especialmente
famosa tras las protestar contra el gobierno del islamista Erdogan. Desde allí
se puede ir recorriendo el barrio de Beyoglu hasta la torre de Galata, por
calles comerciales y casi peatonales.
Zona de Galata. Allí se
encuentra la torre de Galata, que tiene casi 70 metros de altura y data del
siglo XIV, en la época de la antigua Constantinopla. Se puede visitar y desde allí,
en un día claro se puede ver una gran parte del centro de la ciudad. La zona
destaca por sus desniveles y calles tortuosas en las que se puede encontrar
desde tiendas de souvenirs, modernos cafés o antigüedades.
Barrio de Fatih. Cruzando
el puente de Galata (o puente de los pescadores) desde su torre llegamos al barrio de Fatih (bien comunicado
por tranvía con la zona de Besiktas). Es el barrio más antiguo de la ciudad: el
llamado “cuerno de oro”, por la gran cantidad de monumentos que allí se
localizan. Se necesitan un mínimo de dos días completos para verlo entero.
Destaca el parque Gülhane, el museo arqueológico y de historia, Santa Sofía, la
Mezquita Azul, la Cisterna Basílica, el palacio Topkapi, el Gran Bazar, el Bazar
de Especias y la Mezquita Suleymaniye. En cuanto a mezquitas, hay cientos por
esta zona y casi todas son parecidas: con visitar unas cuantas basta ya que, en
caso contrario, podríamos tardar semanas en ver todo el barrio.
Paseo por el Bósforo. El
estrecho del Bósforo separa Asia y Europa. Lo más económico es cruzarlo (tantas
veces como queramos) en ferry público por un precio de menos de 1€ el trayecto.
Muy recomendable hacer de día y de noche para verlo todo en su máximo
esplendor.
Barrio de Besiktas. Es una
zona acomodada de la ciudad y, al norte, hacia Ortaköy podremos encontrar una
preciosa mezquita y el puente Bogaziçi, que une las partes asiáticas y europeas
de la ciudad.
Üsküdar. Se encuentra en
el lado asiático de la ciudad. Lo más recomendable (y económico) es llegar en
ferry desde Besiktas. Pasear a orillas del Bósforo en dirección sur es una
maravilla, sobre todo, al atardecer.
Kadiköy. Si tienes tiempo,
puedes llegarte a uno de los barrios más alternativos de Estambul (en la parte
asiática, al suroeste de la misma): librerías, grandes tiendas internacionales,
coloridas calles… Lo único que no encontrarás en esta zona, a diferencia de
barrios tradicionales como Fatih, serán velos o turbantes.
















Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada